domingo, 7 de junio de 2009

Louis Armstrong


Mi padre adoraba a los Beatles. Pero sobre todo, respetaba a Louis Armstrong. Le gustaba mucho poner sus discos, y contarme anécdotas de su vida. "A Louis Armstrong le quemaron su casa por ser negro. Qué injusticia. Pero siempre se le veía sonreír, a pesar de todo". Así que crecí adorando y respetando esa voz, ese personaje que reía y guiñaba un ojo, a pesar de la adversidad.
Cuando tengo un mal día, me gusta escucharle. Solo, o acompañado por Billie Holiday. A menudo consigue que cambie la luz.

Como en este vídeo: Louis Armstrong y el actor Danny Kaye, improvisando sobre "When the Saints", haciendo un repaso por todos los precursores del jazz.

Imposible no sonreír.

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